
El viernes pasado escribí aquí sobre la guerra de precios. Esta semana salió el marcador, y no fue en un blog de benchmarks. Además, un juego de Star Wars recibió buenas reseñas y el equipo que lo desarrolló pasó semanas sin cobrar. Mientras tanto, Anthropic decidió que hablarle mal a Claude ya cuenta como falta de respeto. Parece chiste. Ellos lo pusieron en la política de uso.
El que iba perdiendo va arriba
El Wall Street Journal revisó datos de OpenRouter, el servicio que asigna cómputo según precio y desempeño. El resultado es claro. OpenAI empezó 2026 con menos del 25% de ese uso en código y productividad, y en septiembre llegó a casi el 50%. Gizmodo lo resumió sin rodeos: OpenAI le está quitando clientes a Anthropic en el área donde Anthropic se creía dominante.
Así llegó hasta ahí, según esa versión. En marzo cerró lo secundario. Sora, la app social de video, dejó de funcionar. El generador erótico quedó en pausa sin fecha de regreso. Fidji Simo, quien entonces dirigía aplicaciones, lo dijo en una reunión citada por el WSJ: centrarse en la productividad, sobre todo en negocios, y dejar de lado lo que distrae. El recorte de precios que mencioné el viernes vino después, no antes.
Letra chica, porque si no la pongo me la van a cobrar. OpenRouter mide sobre todo startups que nacieron en IA, y mezcla algunas tecnológicas tradicionales. Es una muestra, no el mercado. No incluye el tráfico de ChatGPT ni el de claude.ai. Anthropic sigue fuerte en código si confías en los números que ellos mismos publican.
El 7 de octubre, OpenAI empezó a lanzar GPT-6 en ChatGPT para más de 1,200 millones de usuarios a la semana, con una interfaz que crea botones, gráficas y herramientas dentro de la respuesta. Sol para quienes pagan. Luna para Free y Go. Es decir, hay cuota en el enrutador y el modelo aparece frente a todos, todo en la misma semana.
Cuando dos empresas sacrifican margen para ganar cuota, sale ganando quien compra cómputo.
¿Cuánto tiempo puede un duopolio seguir regalando margen antes de que alguno tenga que mostrar resultados? Esa reunión debe ser incómoda.
Fuentes: Gizmodo · OpenAI, GPT-6 para todos
Ya va contra las reglas ser grosero con tu chatbot
Anthropic publicó la actualización 2026 de su política de uso. La frase que más memes generó prohíbe el “comportamiento sostenido e innecesario de abuso o crueldad hacia nuestros modelos”. Entra en vigor el 12 de noviembre. La empresa aclara que esto aplica solo a casos extremos de crueldad repetida y sin sentido. No incluye la frustración normal, la ficción oscura ni las pruebas de investigación. El castigo sigue igual por ahora: Claude termina la conversación.
Desde Claude Opus 4, el modelo ya podía cortar chats que pudieran causar angustia. Ahora también corta las conversaciones incómodas que le resultan ofensivas.
Contexto para que no parezca un chiste aislado. El 29 de septiembre, el New York Times contó que Christopher Olah, uno de los fundadores, fue al Vaticano para hablar sobre la posibilidad de conciencia en la IA. El Papa no lo aceptó. Olah dijo al Times que todavía no sabe si los modelos son conscientes, aunque le preocupa que puedan sufrir.
La política también presiona lo que realmente importa y casi nadie lo comentó en Twitter: campañas falsas, manipulación de elecciones, programas para armas y vigilancia. Anthropic lleva años presentándose como una empresa dedicada a la seguridad. La cláusula sobre el insulto encaja con esa imagen y, de paso, le da a internet el chiste del chatbot con derechos laborales.
Cuando una empresa define límites en el trato hacia su producto, está ensayando cómo se verá la regulación del trato hacia los agentes. Las leyes del futuro se escriben primero como políticas de uso.
¿Le pondrías una multa a un cliente que insulta tu software? ¿Y si ese cliente paga 200 dólares al mes?
Fuentes: Anthropic, 8 de octubre · The Verge · TechCrunch
El juego que vendió bien y aun así dejó al equipo sin paga
El 27 de agosto se lanzó Star Wars: Zero Company. Cubrí el estreno esa semana con reseñas buenas, 84 en Metacritic y “very positive” en Steam. Después se supo algo menos favorable. Game File reportó que Bit Reactor envió a la mayoría del equipo a un permiso sin sueldo antes del estreno porque se quedó sin dinero. Una demanda entre fundadores, citada por GameSpot, calculó que fue cerca del 80%. EA, que publica el juego, no decidió eso. Lo decidió el estudio.
La secuencia, para que no se pierda:
El estudio se queda sin dinero pocas semanas antes del estreno.
Despide al equipo que hizo el juego sin pagarles.
El juego se lanzó, obtuvo buenas reseñas y tuvo buenas ventas. Newzoo lo puso como el sexto juego de PC en agosto en seis mercados occidentales por ingresos.
El miércoles 7, el CEO Greg Foertsch anunció que más personas empiezan a volver al trabajo y lo presenta como una forma de apoyar a Zero Company. Agradece la respuesta del público.
Stephen Totilo informa que ya regresó más de la mitad. Foertsch mismo dice que quieren traer a todos los que sea posible. Nadie ha dicho que vayan a volver todos.
Un furlough (término en inglés) es una pausa sin sueldo. No es volver al trabajo. GamesRadar no aclaró lo principal: cuántos de los que vuelven acaban despedidos cuando termine el proceso.
Vale la pena ver el detalle: la licencia de Star Wars, que publica EA, es una de las franquicias que más dinero genera en el mundo. En algún momento, el dinero estuvo en el flujo de trabajo. Al equipo le llegó de manera irregular, y además, en medio de una pelea entre los fundadores.
¿Cuántas copias hay que vender para cubrir la renta de octubre del equipo que hizo el juego? Parece que se necesitan más de 84 puntos en Metacritic.
Fuentes: Rock Paper Shotgun · VGC · Eurogamer
Cuatrocientos dólares por una caja que no trae el juego
Esto no salió esta semana. Salió el 24 de septiembre. Lo vuelvo a mencionar porque el martes 7 Keza MacDonald le dedicó Pushing Buttons en The Guardian, y porque el chiste todavía no pierde gracia.
Rockstar puso a la venta The Goodtime State, Vice City Collection. Cuesta 399.99 dólares. No incluye el juego. Se envía a partir del 19 de noviembre, día del lanzamiento, y el envío tiene costo. Trae once artículos: lentes Oakley de la marca ficticia, gorra New Era, figura de Macca the Gator con compartimento, espejo, vaso de shot, pines y póster. Es merch de colaboraciones, no una edición.
La caja equivale al costo de cinco copias del juego base, que Rockstar puso en 80 dólares. La edición Ultimate cuesta 100. En GTA V y Red Dead Redemption 2, la caja de colección sí incluía el juego. Ahora vendieron solo la caja y lo dijeron claro: “Grand Theft Auto VI game sold separately.”
MacDonald usa la caja como base de su argumento. El costo de jugar fue subiendo poco a poco con cada edición, y este aumento ya no se puede pasar por alto. La caja sirve para ir junto con la consola y el juego, y se va a acabar. Solo dejan comprar una por persona, hay que ir a la tienda de Rockstar, y cuando la anunciaron, Asia, Latinoamérica y Australia todavía no tenían fecha.
¿Cuándo fue la última vez que compraste algo por su empaque o caja y por lo que trae dentro al mismo tiempo?
Fuentes: Pushing Buttons, The Guardian · GameSpot, sobre la caja
La matemática que salió el martes y se retrajo el viernes
El 6 de octubre, OpenAI publicó cientos de manuscritos de un modelo interno que aún no está disponible: 722 textos, 372 familias de resultados, y entre ellos, una prueba de la conjetura de Unique Games, uno de los problemas más importantes de la complejidad. Quanta contó cómo tres investigadores se apresuraron a publicar su trabajo antes de que la máquina les ganara el paper. Scott Aaronson lo llamó un mathocalypse. Las pruebas están desordenadas, casi ningún humano puede leerlas, y varias no recibieron revisión independiente.
El viernes 9 se llevaron tres manuscritos. Un error de signo hizo que un argumento no sirviera, y otros dos dependían de ese. Así que, en la misma semana en que la IA “resolvió” una parte de las matemáticas, también tuvo que borrar parte del anuncio. Esto sirve si alguien aún piensa que un PDF generado es un teorema.
Fuente: Quanta Magazine
OpenAI compra cuota regalando margen. Anthropic compra marca diciéndote cómo puedes hablarle a su producto: sin ofenderlo. Bit Reactor vende un buen juego y, aun así, no le alcanza para la nómina de octubre. Rockstar vende una caja de 400 dólares que no trae el juego. El patrón de la semana no es la innovación. Es quien se queda con el dinero cuando el producto ya existe.
El producto ya funciona. Entonces, ¿por qué la nómina, la factura y la caja siguen sin cuadrar?



