Sonos Amp Multi: el “cerebro” del audio para una casa gamer (y para las fiestas del sábado)
Un amplificador multicanal pensado para instalaciones pro que, bien usado, convierte tu multiroom en un sistema de juego, cine y música sin complicaciones.
Hay un momento que todo mundo con setup “serio” conoce: te armaste tu sala gamer, tu TV buena, tu consola o PC con todo… y el audio sigue siendo el eslabón débil. No porque suene “mal”, sino porque es un caos. Unas bocinas por acá, una barra por allá, el cuarto de juego suena distinto al de la tele, y si haces reunión… terminas ajustando volúmenes como si fueras un ingeniero de audio.
Por eso el anuncio de Sonos del Amp Multi me parece interesante. No como “nuevo juguete caro”, sino como señal de hacia dónde se está moviendo el entretenimiento en casa: ya no es una sola sala. Es sala + estudio + cuarto gamer + terraza. Y sí… a veces también cocina, porque la vida pasa ahí
No es para todos (y eso es parte del chiste)
Amp Multi no es el típico producto que compras por impulso. Es más bien el tipo de pieza que normalmente ves en un rack: algo que no se presume, pero sostiene todo lo demás. La idea es simple: alimentar varias zonas con bocinas pasivas (de techo, de pared, exteriores) y que todo quede integrado en una sola experiencia multiroom.
Dicho de otro modo: menos “cada cuarto tiene su cosa” y más “toda la casa juega en el mismo equipo”. Algunos ejemplos a continuación.


El sueño gamer: audio que se siente igual en todos lados
Si juegas mucho, sabes que el audio no es accesorio. Es información. Pisadas, recargas, dirección de disparos, ambiente… todo eso se vuelve parte de tu reflejo.
El problema es que cuando tu casa tiene más de una zona de entretenimiento, el audio se vuelve inconsistente. La sala tiene pegada. El cuarto gamer suena seco. El pasillo retumba. Y cuando abres puertas o cambias de espacio, se rompe el mood.
Lo que me gusta de un amplificador multicanal pensado “en serio” (como Amp Multi) es que viene con herramientas para ajustar el sonido por salida. Eso es clave si quieres que el cuarto gamer no se sienta como “otra casa”, sino como otra estación del mismo ecosistema.
Cine en casa: la parte que nadie te dice
Armar buen cine en casa no solo es “más watts”. Es control.
Control de niveles para que diálogos no se pierdan.
Control de sincronía para que no notes desfases raros (ese micro-delay que te saca de la película aunque no sepas describirlo).
Control de zonas para que puedas ver una peli fuerte en la sala sin que en el cuarto contiguo se sienta como concierto involuntario.
Aquí es donde este tipo de producto tiene sentido: no porque “suene más”, sino porque puedes hacerlo sonar mejor en una casa real, con paredes reales y hábitos reales.
Fiestas: lo que de verdad queremos es cero fricción
En una fiesta nadie quiere ser el “ingeniero de audio”. Pero siempre pasa: alguien pide más volumen en terraza, otro se queja en la sala, alguien conecta Spotify en un cuarto y de pronto todo se descoordina.
La promesa del multiroom bien hecho es esta: pones música una vez… y la casa se comporta como si fuera un solo sistema.
Y aquí va mi opinión: Sonos está empujando Amp Multi como la pieza para esas casas donde ya te cansaste de improvisar. Donde quieres que la música siga sonando (bien) aunque cambies de plan. Y donde, si mañana agregas otra zona, no tengas que rehacer todo el Frankenstein sonoro.
Entonces… ¿para quién sí vale la pena?
Lo veo claro en tres perfiles:
La casa con varias zonas de entretenimiento (sala principal, cuarto gamer, terraza, comedor) donde quieres música y audio consistente.
El que ya tiene o planea bocinas arquitectónicas (techo/pared/exterior) y quiere orden, no cajas por todos lados.
El que está por hacer remodelación y prefiere “cablear bien una vez” en lugar de parchar cada seis meses.
Si estás en un depa chico y tu audio es “una barra y ya”, esto probablemente es overkill. Y está bien.
La pregunta que te deberías hacer (antes de emocionarte)
No es “¿suena mejor?”. Es: ¿quiero un sistema que se sienta invisible… aunque sea complejo por detrás?
Porque cuando el audio en casa está bien resuelto, pasa eso: dejas de pensarlo. Solo funciona. Y eso, para jugar, ver pelis o armar fiestas, es la diferencia entre “qué padre” y “ok, ya, déjenlo así porque nadie quiere moverle”.
Y para finalizar, y como recordatorio, en los próximos días sacaremos las reseñas de Sonos Beam Gen 2 y de la Sonos Era 300 que hemos estado probando. Atentos.




