Reseña: Sifu, el juego para los amantes del Kung Fu

Los franceses de Sloclap nos traen un juego de golpes de Kung Fu con un alto nivel de dificultad y nivel de adicción fuera de este mundo. Recomendable a morir... literalmente.

Reseña: Sifu, el juego para los amantes del Kung Fu

Así de repente, un desarrollador llamado Sloclap lanzó un juego del estilo Beat 'em up, o de peleas, llamado Sifu que vino a romper madres y poner la vara bien alta en el género.

Sifu es un juego independiente que está disponible para PlayStation 4, PlayStation 5 y PC. Lo siento usuarios de Xbox, ustedes se la pelan. El precio oficial para las consolas de Sony es de US$39, pero para PC lo encuentran en Epic Games Store por poco más de MX$320. Seh, la diferencia está perra, pero bueno… Sony.

Un arte estilizado y fluido

Sifu

Yo lo jugué en PC con el siguiente hardware (no es para presumir, sino nomás como referencia):

  • CPU: Intel Core i5 de 11a generación.
  • 16 GB de RAM.
  • GPU: NVIDIA GeForce RTX 3050 con 4GB de RAM.
  • Almacenamiento vía SSD.

Con ese hardware, que como pueden observar, no es la gran cosa, corre muy bien, con los settings prácticamente en Ultra. Sifu utiliza el motor gráfico de Unreal, pero maneja un aspecto visual estilizado, con una gran influencia japonesa.

Para muchos, este estilo visual fue un poco decepcionante: no hay ray tracing, ni grandes efectos visuales, pero para mí va muy acorde al estilo de juego y la dirección de arte me encantó. Además, que corre súper fluido, algo que es casi indispensable para un juego de este tipo.

El cine de Kung Fu, ahora en videojuego

La historia de Sifu me recordó mucho a Kill Bill, sí, las películas de Quentin Tarantino. Y es que básicamente tomas el rol de un hombre, o una mujer, que tiene que vengarse de 5 rufianes que tienen que ver con el asesinato de su padre. Familiar, ¿no?

Pero donde está lo bueno, y lo malo, es en la experiencia de juego. Cada uno de estos 5 jefes que tienes que asesinar, corresponde a uno de los niveles del juego.

Desde antes que saliera a la venta, este juego ya daba algo de qué hablar debido a su alto nivel de dificultad. Y es que, amigos, este juego es bien pinche difícil. Pero vayamos por partes.

Difícil hasta la PTM

El estilo de juego de Sifu es como los viejos Beat 'em up, donde tienes que ir avanzando por cada nivel, mientras vas eliminando adversarios.

De entrada, la jugabilidad es sencilla: apretar botones para ir golpeando y avanzando. Pero la combinación de botones, para ejecutar movimientos más poderosos o específicos, es lo que lo hace difícil de dominar.

Además, conforme se avanza en el juego es posible abrir nuevas habilidades. Esas habilidades se pierden al morir, a menos que se desbloqueen 5 veces seguidas, entonces ya quedan libres para siempre. Y vaya que eso se necesitará.

Sifu es difícil. Es muy difícil, es el tipo de juegos que hace mentar madres cada que te mueres. El sistema de progresión es muy interesante, empiezas con 20 años de edad y cada muerte te quita años, por lo que regresas más viejo justo en el punto donde moriste. Conforme más viejo, menos salud tiene el personaje, pero golpeas con más fuerza.

Morir en Sifu es muy fácil, además que la edad no regresa cuando avanzas de nivel. Por ejemplo, la primera vez que lo jugué llegué al primer jefe de nivel con una edad de 71 años. Acto seguido, me mató y tuve que repetir todo.

Hay ciertos combos y golpes, que, al eliminar a tus adversarios, te regresan un poco de esa vida y evitan que mueras... o cuando menos postergan tu muerte un poquito.

Con eso, la segunda vez logré pasar con 43 años. Llegué al final de ese nivel con 56 años. Pero hay que recordar que faltan todavía tres niveles más. ¿Entienden el punto? La solución es asegurarse pasar con las menos muertes posibles, y más joven, cada nivel. Para eso, hay que repetir los niveles y encontrar los atajos disponibles que te evitan peleas innecesarias, acortando el camino hacia cada jefe.

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Todo eso puede parecer algo repetitivo, y quizás lo sea, pero los desarrolladores lograron hacer de Sifu un juego extremadamente adictivo, haciendo que apliquemos la clásica de: “una vez más y ahora sí, lo juro por ésta, que ya me voy a dormir”. Y sabemos que esa frase se puede repetir ad infinitum.

Esto es gracias a la excelente jugabilidad y sentido de recompensa cada vez que bloqueamos un golpe, y regresamos los madrazos para dejar a nuestro rival tirado en el suelo. Si Kill Bill fuera un juego, Sifu sería el resultado.

Conclusión: Un maldito juegazo

Sifu no es para todos, si te frustras a la primera, te gustan los juegos facilitos y las barbies, no lo juegues.

Pero si te gusta el reto y perfeccionar tu estilo de juego. Si te maman las artes marciales y no te rindes a la primera, o la vigésima quinta, entonces sí que tienes que jugar Sifu.

Lo recomiendo ampliamente, es como esos juegos de la vieja escuela que eran sencillos de jugar, pero difíciles de dominar y duros para terminar. Se agradecen, la neta, propuestas de este tipo que se salen de la caja y nos ofrecen algo novedoso, mezclando cosas viejas con nuevas, con un estilo visual elegante, oriental y lleno de Kung Fu.

Yo lo amé. 9.